Harta de mi catarro, mis mocos, el frio que estoy pasando con estos tiempos…
Harta de que las cosas en vez de mejorar, empeorar…
Harta de que los sueños tarden en cumplirse en mi vida…
Quiero desaparecer del mundo por un rato o mejor, para unas cuantas días y que nadie me busque ni nada…
Harta de ver hacïa donde van las cosas en casa…
Harta de todos los problemas..
Harta del dolor, de los palos que da la vida…
Harta de ver sufrir a la gente a la que quieres…
Harta mis mareos, los bailes de mis hormonas…
Harta de querer decir algunas palabras y que esas palabran nunca salgan de mi boquita…
Harta del estres, del trabajo, de todo lo que tengo que hacer…de ver como se me acumulan los trabajos…
Hay una expresión que dice “Resignarse o morir”. La segunda opción no es nada práctica, así que te propongo que busques en algún momento tranquilo los medios para la primera, ya sea actuando o parándote a reflexionar a fondo sobre tu vida y el porqué de cada una de sus circunstancias.
¿Puedes cambiar algo? Cámbialo. ¿No puedes? Intenta modificarlo. ¿Tampoco? Sólo queda aceptarlo como un factor más de la vida con el que hay que convivir.
Por otro lado, sé que es muy fácil que te vengan a dar consejitos que no te servirán de mucho, o de nada, estando realmente harta, pero bueno, al menos te mando mi apoyo desde aquí y mucho ánimo.
Creo que un buen consejo sí sería decirte que no permanezcas esperando a que se cumplan tus sueños, sino que procures hacer todo lo posible desde ya para perseguirlos y… sobre todo, que tampoco estar quieto lamentándose te va a ayudar en absoluto.
Por último, comprendo que igual también te ha pillado así en un momento dado y solo querías desahogarte un poco. Yo lo hacía mucho en mi viejo blog.
Sea como sea, suerte en tu camino. ¡Tú puedes con todo!
Un abrazo.