John Galliano, hasta el martes responsable de la línea de ropa femenina de Dior, se sentará en el banquillo de un tribunal francés antes del verano acusado de proferir “injurias raciales”. Se enfrenta a una condena de seis meses de cárcel y a una multa que puede alcanzar los 25.000 euros. La Fiscalía parisiense decidió ayer actuar de oficio tras examinar las dos denuncias presentadas ante la policía la semana pasada por tres personas: la primera fue interpuesta el pasado jueves por una pareja que aseguró que mientras se encontraba en el café La Perle, en el barrio parisiense de Le Marais -donde vive Galliano-, el diseñador les insultó profiriendo frases antisemitas. La segunda fue presentada el sábado por una mujer, que, según afirma, fue objeto también de los insultos racistas de Galliano.
